Si el mismo sueldo rinde menos, no es imaginación: precios de vivienda, alimentos, luz y gasolina subieron más que los salarios. El ajuste está en el presupuesto, no en más crédito.
Los medios hablan de deuda, costo de vida y estrés, pero también de cooperativas y educación financiera. Usa esas noticias para pasar de la preocupación a un plan concreto.

